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martes, 18 de febrero de 2020

¿Para qué fui a la escuela?

Un solo hombre puede representar a toda la humanidad, y a nuestro personaje le bastó con el análisis sincero y razonado de sus vivencias para saber que el objetivo de la educación (y en eso parece haber un acuerdo unánime), es dotar a los jóvenes de las herramientas más útiles con las que pudieran resolver en el futuro sus particulares vivencias. Tras un lúcido análisis de los mil y un aspectos a los que hay que hacer frente en toda comunidad escolar (responsabilidad, motivación, creatividad, autonomía, autoridad, afecto, autoestima, solidaridad…), el profesor, tutor, psicólogo y orientador Rafael Roldán defiende la sencillez de nuestro tan, aparentemente, complejo objetivo con estas breves palabras: Ser educador no es una profesión, sino una actitud ante la vida.

Si te interesa leerlo: rfarolop@gmail.com

sábado, 15 de febrero de 2020

¿Sirven los políticos?


Llegué a pensar que los políticos estaban para intentar solucionar los problemas de los ciudadanos. ¡Ingenuo de mí! Los políticos y “las políticas” están a sus cosas.

Que si sois de izquierdas, que si sois de derechas. Tú, sí que eres facha y tú comunista. ¡Ay!, fíjate la herencia que nos dejó el partido “x”. ¡Ay!, lo que nos vamos a gastar  del erario público para mantenernos como el principal partido político. Tal asunto es legal, aunque no sea legítimo, ni ético. Las mayorías democráticas se pueden acallar sembrando las falacias de las mayorías sociales. Las previsiones de crecimiento, la subida del paro, el déficit, la ralentización de la economía, las pensiones dignas, el sueldo de los funcionarios, el salario mínimo…
¡Qué interesante!
Y, a mí,  ¿qué me importa?
Señoras políticas y señores políticos:
Me interesa saber cuánto me suben el sueldo y cuánto se lo suben sus señorías.
Me interesa saber cuánto tengo que cotizar para garantizar mi pensión digna y cuánto cotizan sus señorías.
Me interesa comprobar que sus señorías no tienen ningún privilegio respecto al resto de ciudadanos.
Me interesa comprobar que no son políticos de profesión, sino que sus señorías tienen una profesión y durante un periodo corto están ejerciendo de políticos al servicio de la gente.
Me interesa ver que las listas de espera en la sanidad pública son cada vez menores.
Me interesa comprobar cómo la educación de nuestros hijos es cada vez mejor. Primero, porque se forma a buenas personas y, segundo, porque se preparan profesionales competentes.
Me interesa comprobar que entre la política y la justicia no existen tejemanejes.
Y si evidencio que hay periodistas que lo mismo defienden o critican a partidos de diferente signo, pensaré que estoy soñando.
Por todo ello, me pregunto: ¿los políticos sirven para algo a la sociedad?

sábado, 8 de febrero de 2020

10 claves para profesores noveles

1.- Mostrar una profunda actitud de respeto hacia el alumnado en todo momento.

2.- La responsabilidad de lo que sucede en el aula corresponde al profesor.

3.-La ilusión del profesor por la materia que imparte se vuelve contagiosa para el alumnado. La desidia, también.

4.-Cada persona es responsable de sus actos y el profesor lo debe dar a conocer con su propio ejemplo.

5.-Conviene no realizar afirmaciones que posteriormente no se puedan cumplir.

6.-La confianza no se da a los alumnos, se conquista mutuamente.

7.-Las tareas que corresponden al alumno nunca deben hacerlos ni el profesor, ni los padres.

8.-Repetir las mismas observaciones, una y otra vez, es infravalorar la inteligencia del alumno.

9.-Una clase bien preparada es fuente inagotable de sinergias educativas.

10.-Si se desea conectar con el alumno comprueba que te miran a los ojos.

lunes, 2 de diciembre de 2019

Labios de la madrugada

Labios de la madrugada

La luz silencia
las sombras de la noche.
Amanecer
en labios de la madrugada.

Esperando la visita del alba,
la tierra recoge en sus manos
irisados rayos de sol.
Alborada de rosas
fundidas en oro.

Desde el inmenso balcón
se acercan rojos y fucsias
derramados en el horizonte.
Amapolas distraídas
juegan con verdes y malvas,
como tus besos rúbeos en mi piel.

miércoles, 20 de noviembre de 2019

Gestionar la impotencia


         Un hombre se había caído en un barranco de unos diez metros de profundidad, pero antes de caer al vacío consiguió sujetarse en un saliente. Estaba solo. Los gritos de socorro eran desgarradores. Durante los primeros minutos intentó trepar hacia arriba pero no consiguió absolutamente nada. Prácticamente era imposible subir sin la ayuda de alguien. El hombre sabía que cuanto más tiempo transcurriese colgado de sus manos, más probabilidades habría de que alguien escuchara los gritos de socorro.
         Dada la gravedad de la situación en la que se encontraba decidió calmarse un poco y ello le permitió descubrir que existían dos puntos de la pared donde podía encajar sus pies. Ese descubrimiento le facilitaba el descanso de un brazo mientras se sujetaba con el otro. E iba alternando las extremidades. Continuó gritando palabras de auxilio. Pasaron los minutos y la respuesta exterior no llegaba de ninguna parte.
         Era conocedor de que esa zona no era transitada con frecuencia y solo un golpe de suerte podría salvar su vida. Diez metros era una caída libre considerable. Si se dejaba caer, tal vez tuviera fortuna y salvara la vida aunque su cuerpo quedase magullado y repleto de traumatismos. No sabía qué hacer. La decisión de quedarse agarrado terminaría por agotarlo físicamente y terminaría en el fondo del barranco. Optar voluntariamente por tirarse al vacío para intentar caer de una manera más controlada, también suponía un riesgo muy peligroso.
         Hasta aquí llega la descripción ficticia de esta situación. Si tú fueras el protagonista, ¿qué decisión tomarías?
         Cuenta el autor de esta historia que nadie pasó cerca del lugar en mucho, mucho tiempo.

viernes, 15 de noviembre de 2019

Profesores influencers


Jamás pensé que la actuación de un profesor pudiera ser tan importante para la vida de los alumnos. Recuerdo algunos de los gestos de cercanía de mis mejores profesores. Destaco el siguiente:
Yo tendría unos doce años. Estaba jugando en el recreo con mis compañeros de clase. Corríamos unos detrás de otros para pillarnos. Yo no era menos e iba desenfrenado detrás de otro niño. Tropecé y me dí un batacazo contra el suelo.  Rompí a llorar de inmediato y me senté en un escalón mirando el rasguño que llevaba en la rodilla. En ese momento se acercó un profesor  y me dijo:
- ¡Vamos a ver qué te ha pasado!  Me dio un golpecito con sus nudillos en la rodilla, el reflejo rotuliano hizo que mi pierna se levantara inesperadamente para mí. Consiguió arrancarme una sonrisa mientras me decía:
- ¡Ah, pues funciona!
Siempre le recordaré. Su gesto hizo que le cogiera cariño para toda la vida. Ahora, cuando veo a alguien en una situación parecida, me acerco a él,  recordando el gesto de aquel profesor y pienso: "¡Ojalá pueda arrancarle una sonrisa!" Después, busco con precisión dónde puede estar esa rótula para hacer que brille en su rostro un poco de alegría.

Tomado de mi primer libro publicado "Recetas de aula".

lunes, 9 de septiembre de 2019

Así


Así
Se fue la tarde a buscar el alba.
Dejando suspiros secos en la sombra.

Así.
Camina ella de espaldas.
Derramando el cabello a las miradas.
 
Así.
La luz traspasa el muro de hielo.
Enfriando esperanzas.

Así.
Se agrietan los silencios mudos
Y la noche absorbe ignotas nadas.

Así.
Cruje la madera vieja y seca.
Que sujeta el cartel en la encrucijada.

Así.
Se duerme el día que parece eterno.
Y, cuando nadie lo espera, el ruiseñor calla.



lunes, 8 de julio de 2019

Allí estaré. Celebrando el día de la Comarca. Dando alguna clave de este tipo de mujer que representa Safira. Disfrutando de vuestra compañía en esta villa maravillosa que es Trasmoz.

lunes, 24 de junio de 2019

Acto de presentación: Los anhelos de Safira




Aquí os dejo el vídeo, realizado por Manuel Bona, que recoge el acto celebrado el 20 de Junio, sobre la presentación del libro Los anhelos de Safira
Presenta la novela una persona muy especial y entrañable, Ángel Pérez Jiménez. No os perdáis su intervención. Disfrutar de la fuerza de sus palabras y el humor inteligente de su mensaje. Si además os atrevéis a leerla, me sentiré un privilegiado.