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jueves, 24 de diciembre de 2015

LA LUNA DE MIS AMORES

  Qué sabe la luna de mis amores,
y el mar de mis andares,
si duerme durante el día
 y braman sus olas en los ijares.
De un caballo negro
cabalgando a tu orilla.

La luna de mis amores,
con las sirenas en la bahía,
reposa, las noches claras
en la cama del agua fría.
Las tardes limpias,
en las arenas vacías.

Quién canta tiritando
gélido y sin quebrar la voz,
temblando, al ver llegar
a la amada blanca
de noche invisible,
presente de día.

La luna de mis amores
ha mirado en su agonía
matinal, subida
al horizonte, perdiendo
sus ojos vueltos
en la claridad mecida.

En los rumores, siempre
porfía la luz nocturna.
Con eternos menesteres
tránsitos y pudores.
Qué sabrás tú, redonda
encantada, de mis amores.


viernes, 11 de diciembre de 2015

El coste de la mentira.


     La falacia es el engaño o mentira con el que se pretende engañar a una persona sin que ésta se entere de ello. Y la paradoja es una expresión que envuelve una contradicción. Son dos palabras extraordinariamente representativas que utilizan nuestros políticos para buscar el lanzamiento hasta el poder. Una vez instalados en el sillón, le corresponde al elector comprobar cuánto hay de mentira o verdad en las afirmaciones que utilizaron sus elegidos en las campañas de captación de adeptos.

      Los ciudadanos ya estamos muy cansados de tantas mentiras, expresadas en forma de falacias o de paradojas. Necesitamos comprobar con nitidez las verdades como puños. Los representantes políticos de los partidos nos han acostumbrado a soportarles circunloquios ante cualquier pregunta directa que simplemente tiene dos respuestas: sí o no. Te intentan convencer de que un triángulo es cuadrado e incluso redondo y se quedan tan “anchos”. 

     Con estas artimañas han conseguido que las personas de a pie interpreten que el significado más genuino de la política es el arte de salir impecable de las situaciones difíciles de resolver, del embrollo. Hay que quedar “bien” a toda costa. “Lo que digo, lo digo ahora, mientras me desdigo de lo que dije, no se vaya a pensar en que dije lo que no dije.” Lo de menos es solucionar los problemas. La mayoría de los políticos se llaman Sisi Nono. Sisi a lo que les pidas y Nono a lo que les exijas. Y todos los partidos, sean del color que sean, son la “única alternativa”. Todas sus verdades son las buenas y salvadoras, frente a las del resto de partidos que todos sus planteamientos son malos y abocados al desastre. 


     Estamos en vísperas de elecciones. ¿Has pensado cuánto cuesta la mentira, esté encubierta en la falacia o envuelta en paradoja? 

jueves, 10 de diciembre de 2015

SEGUIMOS DE ELECCIONES


El disco de vinilo sigue "rayado" . Salta, una y otra vez, repitiendo el mismo soniquete de los políticos que encabezan las listas en estas elecciones. Siempre hablan los números uno del partido. Algunas veces llegan hasta el número dos e incluso a los números tres. Sus nombres son omnipresentes en carteles, TV, radio y redes sociales. ¿En total... unas 20 personas?
Cuando vayamos a votar nos encontraremos un listado de gente desconocida. Futuros posibles diputados o senadores que están escritos en las papeletas y la mayoría de la gente no tiene ni idea quienes son. No salen en TV, no existen.
Se sabe que comulgan con su partido porque están debajo y al servicio de sus siglas.¿A esa gente hay que votar? ¿A esos desconocidos?

domingo, 6 de diciembre de 2015

ELECCIONES

         Se acerca la fecha de ir a votar. Han pasado cuatro años y hay que decidir a qué candidatos les entregamos nuestro voto.  Estamos ante el ejercicio más relevante en una democracia. Elegir a las personas que van a representar y gestionar los principales intereses de los ciudadanos en el parlamento.
         Los partidos políticos presentan a los mejores espadas de su formación, echándoles al ruedo de las televisiones, para que enseñen “la patita por debajo de la puerta” y convenzan a sus posibles electores de que son ovejitas buenas. Simplemente te piden que votes a la marca de su partido y ellos se encargarán de todo. Solamente quieren tu permiso para hacer lo que les parezca. Después ya no te necesitan para nada más hasta dentro de otros cuatro años.
         La elección va por lotes. Cada formación política te ofrece un lote dentro del cual hay cosas que te gustan y cosas que no. Así que, ya sabes que a las personas que pongas tu crucecita, no van a defender tus intereses sino los de su partido. Por tanto, no esperes que un diputad@ se salga del guión, para eso está la disciplina de partido.
         Como todos los partidos prometen propuestas que te parecen buenas y también otras que no te convencen, debes optar por el lote “menos malo” para tus intereses como ciudadan@. No te queda otro remedio.
         Propongo que l@s periodistas independientes –si es que hay algun@- publiquen una tabla comparativa de lo que ofrecen los partidos en sus programas. Pero me temo que no nada es fácil. Ni para el periodismo recopilarla, ni para los ciudadanos estudiarla.

         Así que a votar en función de la actuación del artista más mediático. A base de intuiciones, que no de razones. Firmar un documento en blanco para que hagan y deshagan a su placer, durante otros cuatro años. Pero, tranquil@ no te vas a ver en nada, que eso es lo que quieren tus salvadores los políticos.