domingo, 27 de julio de 2014

Una educación de calidad

UNA EDUCACIÓN DE CALIDAD

            Queremos una educación de calidad. Seguro. Nuestros alumnos también la desean. Verdad.

            Cuando nosotros, profesores, nos empeñamos en impartir unas clases interesantes, lo conseguimos. Sabemos cómo utilizar una metodología apropiada, cómo cuestionarles, cómo volcarles al deseo de investigar, cómo fomentar su espíritu creativo, cómo deben colaborar con sus compañeros para conseguir el éxito, cómo pueden descubrir que su propia satisfacción la encuentran en su trabajo y estudio.

            Cuando ellos, alumnos, observan que las clases son amenas porque el profesor es una enamorado de su vocación; ven que la asignatura es importante y merece la pena estudiarla; creen que faltar a clase es perder el tiempo y no al revés; desean “copiar” actitudes y valores de sus educadores; ellos, nuestros alumnos, están recibiendo una educación de calidad.


            Quizás lo más tentador para los educadores sea “echar la culpa” a tantos condicionantes (tiempo, organización, falta de recursos, etc.) pero, estoy convencido de que por ese camino no conseguiremos una educación de calidad.
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